viernes, 3 de febrero de 2012

evaluacion de aprendizajes


Evaluación de aprendizajes

El concepto de evaluación se ha ido transformando a lo largo del tiempo,   pues se le han incorporado otros elementos a su definición según sea el caso en el que se aplique y el paradigma desde el cual se conciba. Así mismo, la concepción de evaluación de aprendizajes también ha seguido tendencias que se han ido construyendo a lo largo del tiempo. 

 Para Casanova, M. (1998), la evaluación aplicada a la enseñanza y el aprendizaje consiste en un proceso sistemático y riguroso de obtención de datos, incorporado al proceso educativo desde su comienzo, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa. Para conocer la situación, formar juicios de valor con respecto a ella y tomar las decisiones adecuadas para proseguir la actividad educativa mejorándola progresivamente.

En otra aproximación, “The Joint Committee on Standards for Educational Evaluation” (2003) define la evaluación del aprendizaje como un proceso sistemático de recopilación de información que ayuda a que se tomen decisiones valorativas sobre el aprendizaje esperado del estudiante.  Debido a que las decisiones relacionadas al aprendizaje del estudiante se toman basadas en los resultados del proceso evaluativo es importante que se preste atención a la calidad de los mismos.  Además, la evaluación del aprendizaje debe ser un proceso planificado con objetivos y propósitos claramente establecidos.  La evaluación debe estar centrada en el estudiante y debe utilizar técnicas de evaluación variadas, considerando los diferentes estilos de aprendizaje.    En otras palabras, la evaluación del estudiante debe llevarse a cabo por y para el bienestar del estudiante.

En este último acercamiento muy completo, encontramos, bajo mi perspectiva dos nuevas ideas  no mencionadas por Casanova y muy  relevantes: el aprendizaje del estudiante y los  instrumentos en la evaluación. Frente a estos dos elementos quiero detenerme.

El aprendizaje del alumno es el fin de la evaluación desde mi perspectiva. Antes, tal como lo menciona, Coll (2002) la enseñanza-aprendizaje estaba separada de la evaluación, como si ambas fueran totalmente opuestas.  Así la evaluación sólo nos servia para que nuestros alumnos sólo  demostraran lo que habían aprendido.  Hoy, en esta nueva forma de evaluar los aprendizajes,  estos dos elementos están imbricados. No hay aprendizaje de los alumnos sin una evaluación. Para este autor, la evaluación es entonces, el instrumento básico que permite el ajuste de la ayuda educativa que brinda el profesor sus alumnos

Por otro lado, están los instrumentos de evaluación. Los instrumentos nos deben servir para indagar en lo que los alumnos saben y lo que les queda por aprender. Estos para cumplir este fin deben ser  variados. Al quedarnos en una sola forma de evaluar somos victimas de las críticas, porque caemos  en aquello que es más fácil  y nos apegamos a formas de evaluación que sólo demandan niveles reproductivos del conocimiento,  aun cuando los objetivos de enseñanza planteen mayores exigencias cognitivas. Con respecto a esto Coll (2002) nos indica que los indicadores y   criterios deben estar construidos entre todos, profesores y alumnos, a pesar de la simetría existente. Los indicadores y criterios  sirven para valorar una determinada actuación del alumno y  son, de hecho, los ingredientes fundamentales para modelar lo que se considera un aprendizaje de calidad.

Para concluir, las tendencias que debe seguir la evaluación del aprendizaje, son aquellas que la lleven a constituir una verdadera evaluación educativa, entendida como tal, en breves términos, la que se concentra con la esencia y regularidades de la formación de los estudiantes acordes con las finalidades sociales que asignan dicha formación en nuestra sociedad. Una evaluación donde lo más importante es el aprendizaje de nuestros alumnos. 


Bibliografía


·         Casanova. Ma.Antonia. (1998). Evaluación: concepto, topología y objetivos. En la evaluación educativa (pp. 67-101). Mexico. SEP. 
 ·         Coll. C. Y Onrubia, J. (2002). Evaluar en una escuela para todos. Cuadernos de Pedagogía 318, (50-54). Universidad de Barcelona. 
 JOINT COMMITTEE ON STANDARDS FOR EDUCATIONAL EVALUATION (2003). The student evaluation standards. How to improve evaluations of students. Thousand Oaks: Corwin Press, a Sage Company & Educational Policy Leadership Institute.

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