Una
evaluación distinta
Cuando hablamos de evaluación docente, lo primero que
viene a la mente de lector, en el caso de Chile, es la evaluación de estamentos
externos (MINEDUC, AEP) y algunas evaluaciones realizadas por el equipo directivo
del propio centro educativo; pero existen otras formas de evaluar, idea que no
es actual y que también pueden ser una parte de las evaluaciones antes
mencionadas. Este es el caso de la evaluación entre pares. Existen propuestas y
estudios que señalan que en un futuro los pares obtendrán datos y argumentos en
la evaluación sumativa (Peterson, 2000).
La evaluación entre
pares, al igual que como se hace con los alumnos, es sin duda, fundamental a la
hora de tomar decisiones con respecto a tal o cual profesor y futuro en el
centro, sin dejar de lado el aprendizaje de los alumnos. Esta está fundada en procesos de revisión en
los que los noveles reciben asistencia
adicional y evaluación de sus mentores. Aquí se destaca la importancia del
docente de aula, porque él es quien puede de mejor manera asesorar al profesor
que viene ingresando al sistema educativo, y por supuesto que necesita
solucionar situaciones problemáticas que nacen día a día en las aulas. Experiencias
como estas son recurrentes, pero ¿se puede hacer extensible a todos los
profesores? ¿A qué ventajas y desventajas nos enfrentamos a la hora de su
aplicación?
Hertling, E (1999), nos plantea la horizontalidad
en la evaluación con su ventajas
y desventajas, que se
pueden resumir en:
Ventajas:
a) Los profesores toman un rol más activo en la
profesión.
b) Transforman al equipo directivo y los profesores en
aliados para mejorar los estándares de aprendizaje.
Desventajas
a) No atacan los verdaderos problemas que se esconden
detrás de la calidad de los aprendizajes.
b) Se confunden los roles entre el mentor y el novel.
Con respecto a las
desventajas, creo que si mejoramos la forma en que evaluamos a los docentes, de
una u otra forma estamos abordando la calidad. Si un profesor mejora sus prácticas,
mejorarán los aprendizajes. Por otro lado, ante la posible confusión de roles y
que según el autor llevaría a un caos; se deben estipular reglas que procuren
evitar esta confusión; si un maestro evalúa a otro no pasa a ser su enemigo.
Además, para Peterson, Kelly
& Caskey (2006), también se suman elementos éticos que deben ser tomados
en consideración si se busca una evaluación autentica y de calidad. Para esto
deben existir pautas claras que eviten los malentendidos y le resten de profesionalismo
a este proceso evaluativo.
Ante este panorama, lo que queda por discutir es la
extensión de esta evaluación no sólo a los noveles, sino que a todos los
actores del sistema, sin importar su experiencia. El novel también puede
evaluar a su mentor. No debe quedar solo restringido a un sector, porque el
aplicarlo traería muchos beneficios no solo a los docentes, sino que también al
aprendizaje de los alumnos.
Bibliografía
- Hertling, Elizabeth (1999). Evaluacion entre colegas profesores (Peer Review of Teachers). ERIC Digest. Consulta: 1 de Marzo de 2012.
- Peterson, K. D (2000). Teachem evaluacion. A comprehensive guide to new directions and practiques, 2° edicion. Thousand Oaks, CA: Corwing Press.
- Peterson, K. D; Kelly, P & Caskey, M (2006). Consideraciones éticas para los profesores en la evaluación de sus colegas. Revista Mexicana de Investigación Educativa, enero-marzo, año/ Vol. 11, número 028, COMIE. México. Consulta: 1 de marzo, 2012.