martes, 20 de marzo de 2012

TOI


 Elaboracion de un instrumento de autoevaluacion docente.


El presente trabajo surge como propuesta de mejora a un sin número de problemáticas sufridas por el profesorado chileno producto de la evaluación docente que se lleva a cabo, empatizando con el sentir de los maestros y reinvindicando la importancia de la evaluación como una posibilidad de favorecer la calidad de los aprendizajes.

1.      Problematización
Desde el año 2006, se nos evalúa externamente, sin tomar en cuenta nuestro parecer, conforme a un sistema que opera desde el control y la coerción, condicionando nuestra estabilidad laboral y midiendo de igual manera a docentes independiente del contexto en donde trabajen.

2.      Justificación
Este tipo de evaluación docente, limita la posibilidad de mejora, puesto que producto del control agudiza la apatía y las posturas individualistas conforme a su operativa basada en la amenaza y en las etiquetaciones. Nadie dice que la evaluación docente no debe existir, mas evaluar por evaluar, no tiene sentido, puesto que ésta imperativamente debe estar al servicio de quienes se les destina (Santos Guerra, 1993).
Favorecer el desarrollo de la calidad de los aprendizajes, siempre ha sido una meta seguir,  pero se olvida que para que los estudiantes puedan verse favorecidos se requiere de docentes capaces de avanzar en su mejora profesional, posibilitando así la transformación de  sus prácticas educativas.  Proceso  que implica una reflexión crítica y  permanente, que permita tomar conciencia de lo vivido y a partir de ésta constituir un estado de mejora. Y es a partir de la importancia de esa toma de conciencia crítica, que postulamos nuestra propuesta de mejora.

3.      Objetivo.
Favorecer el desarrollo profesional y la mejora de la práctica docente a través de la aplicación de la autoevaluación.

4.      Evaluación del profesorado
La evaluación de desempeño profesional, docente es entendida como un proceso sistemático de obtención de datos válidos y fiables, con el objetivo de comprobar y valorar el efecto educativo que produce en los alumnos el despliegue de sus capacidades pedagógicas, su emocionalidad, responsabilidad laboral y la naturaleza de sus relaciones interpersonales con alumnos, padres, directivos colegas y representantes de las instituciones de la comunidad (Valdés, 2000).
5.      Limitaciones del sistema de evaluación docente chileno:

a)      Frente al nivel alcanzado como Insatisfactorio, se obligará a someterse a una evaluación inmediatamente al año siguiente y si no establece mejora respecto del resultado en tres mediciones consecutivas, dejará de pertenecer a la planta de docente municipal.
b)      Toma en cuenta más los resultados que el proceso en su conjunto,  obstaculizando, la posibilidad de mejora.
c)       Aplicación de una Pauta de autoevaluación supeditada a la calificación final, enturbia la posibilidad real de reflexión crítica, sesgando el proceso. Más aún, cuando apenas se contemplan 7 preguntas dentro de la misma, haciendo confuso y poco representativa la opción reflexiva.
Para finalizar este análisis y en concordancia con lo que hemos venido presentando a lo largo de nuestro trabajo es que, hemos querido proponer una alternativa desde los centros al sistema de evaluación imperante, con el fin de favorecer la mejora del desarrollo profesional, la práctica educativa del docente y la conducente calidad de los aprendizajes estudiantiles… La autoevaluación como una opción de mejora educativa.
6.      Autoevaluación
Acercándonos a nuestro objetivo, la autoevaluación, como proceso de encuentro intercambio y consenso es una evaluación interna que sirve para mejorar la práctica docente de los maestros, la investigación en la propia acción, el intercambio de opiniones y experiencias, reglas, teorías... (Nieto Cano, 2003). Proponiendo, en este sentido, un modelo pro-activo, inductivo y cíclico que comporta un aprendizaje continuo desde la experiencia. Parte de la necesidad ante un problema y a partir de ahí se pasa por la evaluación, el desarrollo y la consolidación de los aspectos necesarios para solucionarlo.


Bailey (1981, citado por Barber, 1997:303) identificó siete caracteríticas para realizar una autoevaluación eficaz:
·        Adoptar una visión global filosófica que examine los mitos que rodean la autoevaluación.
·        Necesidad absoluta de utilizar cintas de audio y video.
·        Identificar capacidades y comportamientos pedagógicos para su posterior análisis.
·        Identificar elementos de análisis de carácter verbal.
·        Identificar elementos de análisis no verbal.
·        Aprender a planificar y evaluar los comportamientos pedagógicos identificados.
·        Utilizar hojas de observación.

Para lo que concierne a nuestra propuesta, profundizaremos en el análisis de la utilización de la hoja de observación con el fin de perfeccionar su aplicación.

7.  La observación como técnica de obtención de información
En este marco, comprendiendo que el proceso de autoevaluación puede realizarse de diferentes maneras y a luz de diferentes perspectivas, hemos elegido la observación de la propia práctica y su valoración a través de una plantilla o guía de observación como el instrumento que permite hacer sistemática la recogida de la información producto de la observación posibilitando así su posterior análisis en beneficio de la mejora de la práctica docente, que como se mencionó antes, busca en últimas mejorar la calidad de los aprendizajes de los estudiantes.

Coherente con lo planteado en apartados anteriores respecto al valor que tiene el docente como agente de su propio proceso de mejora, no sólo en el proceso mismo de la autoevaluación sino también en la definición de los criterios que serán tenidos en cuenta y sus sentidos, hemos decidido partir de una pauta de observación diseñada por un equipo de profesores de la provincia de Badajoz quienes, como lo presentan en su propuesta, trabajaron en equipo con el fin de definir los criterios que se deberían tener en cuenta para evaluar su propia práctica, reconociendo que su práctica no se corresponde únicamente con acciones de aula sino que incluye también las acciones previas como la planeación.  Sin embargo, aunque va más allá de las acciones de aula, la guía busca propiciar la observación de las prácticas pedagógicas y no incluye otras dimensiones del rol docente como las relacionadas con acciones políticas, administrativas, institucionales, etc.

Una de la razones por las que hemos seleccionado la observación es que, desde las ciencias sociales,  la observación ha servido como fuente principal del conocimiento humano (Adler, P.; Adler, P., 1998), en este sentido se debe tener en cuenta que existe la observación como práctica cotidiana y también como práctica de investigación, y en términos generales lo que las diferencia es que los investigadores la realizan guiados por una pregunta; en este caso, la observación para la autoevaluación estará guiada no solo por la pregunta general acerca de la posibilidad de mejora de las prácticas sino que se orientará a través de la guía de observación que, sin hacer inflexible el proceso, fortalecerá su fiabilidad.

Partiendo de la propuesta de Rubio, M; Varas, J. (1997), presentamos las respuestas a las preguntas que los autores consideran clave para definir la observación que será llevada a cabo.

Qué tipo de observación se realizará.
Participante, sistematizada y cualitativa.
A quién se va a observar.
El docente hará una autoobservación.
En qué tiempos.
Tres veces en el año. La primera al iniciar el primer semestre, la segunda el iniciar el segundo semestre y la tercera al finalizar el segundo semestre.
Lugar.
Principalmente se hace sobre el aula y en los espacios que se realiza la evaluación y la planificación.
Cuáles serán las unidades de observación.
Las presentadas en la guía.

8. Objetivos
Objetivo del proceso de evaluación
Propiciar la reflexión crítica de los docentes para evaluar de manera sistemática su práctica docente contribuyendo a su desarrollo profesional.

Objetivos del instrumento
Establecer el marco de criterios para la autoevaluación en consenso con la comunidad educativa.

Sistematizar la información generada a partir del proceso de observación de los profesores en su práctica docente.







9. Evaluación de indicadores
Para este ejercicio, realizamos un acercamiento a un juicio de expertos con los criterios que se explicitan más adelante. Después de esa valoración, que fue realizada por nosotras mismas, tomamos decisiones acerca de los indicadores e hicimos los ajustes que consideramos pertinentes para la guía final.

Elementos a tener en cuenta en la revisión:

  1. Es pertinente para la evaluación del docente. Calificación de 1 a 5. Siendo 5 la mejor valoración.  (Fila 1)
  2. La cohesión es adecuada. Calificación Sí o No (Fila 2)
  3. Observaciones. Abierto (Fila 3)

Ejemplos:

Indicadores
Valoración 1
Valoración 2
Valoración 3
Prom.
Realizo la programación de mi actividad educativa teniendo como referencia el Proyecto Curricular de Etapa y, en su caso, la programación de área; instrumentos de planificación que  conozco y utilizo.
5
5
5
5

Adopto  estrategias y  programo actividades en función de los objetivos didácticos, en función de los distintos tipos de contenidos y en función de las características de los alumnos.
5
5
5
5

No
No
No


Hay muchas preguntas en una. O se separan los tres elementos (estrategias en función de 1. objetivos, 2. tipos de contenido y 3. características de los alumnos) o se busca algo que englobe que se prepara en función de una identificación de las necesidades del proceso. 











10.  Conclusiones:

Concluyendo, Convencidos de que el papel protagonista la corresponde al profesor, buscamos en la autoevaluación una alternativa de autoformación y de actitud profesional ante la docencia, es decir, un trabajo eficaz y eficiente producto de la autocrítica, la reflexión y la investigación en la actividad misma (Fuentes-Medina y Herrero, 1999)

La autoevaluación supone poner en marcha un  proceso de mejora del centro dirigido a cambios más profundos que la mera introducción de una nueva técnica, la adopción de un  cambio curricular o un nuevo reparto de las responsabilidades. El cambio no se hace por un agente externo sobre docentes, sino con ellos (Nieto Gil, 1996). Debe saber provocar un proceso de reflexión y de deliberación sobre la cultura de la escuela: remover y explicitar el fondo ideológico y conceptual de lo que se da por sentado, los valores que se pretenden, los resultados y los procesos. Es un modo holístico de colaboración y búsqueda que implica a todos por igual.


Algunas referencias bibliográficas:

CPEIP (2003), Marco para la Buena Enseñanza. Chile: Ministerio de Educación.
Freire, P (1970) Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.
Foucault, M (1976) Los medios del buen encauzamiento. En Vigilar y Castigar. México: Siglo XXI.
Fuentes – Medina, M. y Herrero, J. (1999) Evaluación docente: Hacia una fundamentación de la autoevaluación. En Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del profesorado, Vol 2. Páginas 353-357. Recuperado el día  10 de enero de 2012, de: http://www.uva.es/aufop/publica/revelfop/99-v2nl.htm
García -Huidobro, J. E y Cox, C (1999) La Reforma Educacional Chilena, 1990-1998: Visión de conjunto. En: García-Huidobro, J. E (Ed.) La Reforma Educacional Chilena. Madrid: Editorial Popular.
Laorden, C. (2004) La autoevaluación en los centros escolares. En Pulso Nº 27, páginas 61-69.
LGE (Ley General de la Educación) 2009. .
Massip, M y Muñoz, E. (1999): ¿Y ahora, encima, a autoevaluarnos? Cuadernos de Pedagogía, Nº 283.
Nieto Cano, J. Mª. (2003): La evaluación del centro escolar como proceso de mejora. En Mª Teresa González: Organización y gestión de centros escolares: Dimensiones y procesos. Madrid: Pearson-Prentice Hall.
Nieto Gil, J. M. (1996): La autoevaluación del profesor. Madrid: Escuela Española.
Rubio, María José; Varas, Jesús (1997) El análisis de la realidad en la intervención social. Métodos y técnicas de investigación.  Madrid: CCS
Santos Guerra, M. A (1993) La evaluación: Un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Málaga: ediciones Aljibe.
Soto, R. (2001) Evaluación del trabajo cotidiano: una competencia del docente en el aula. Actualidades investigativas en educación. 1-2
Valdés, V. H. (2000) Evaluación del desempeño docente. Ponencia presentada por Cuba. Encuentro Iberoamericano sobre evaluación del desempeño docente. México, 23 al 25 de mayo. Recuperado el 13 de enero de 2012, de: http://www.campus-oei.org/de/rifad01.htm

Sitios de internet:
Fundación Educación 2020 www.educacion2020.cl
Sistema de Evaluación del Desempeño Docente  www.docentemas.cl
Colegio de profesores de Chile www.colegiodeprofesores.cl